domingo, 9 de septiembre de 2012

La mina.-



         Recupero la conciencia, no sé a donde me encuentro. Millones de trozos de madera y carbón se encuentran sobre mí.
           Un sonido aparece en mi mente, y es de una explosión. Creo que es lo último que escuché antes de desmayarme.
           No puedo respirar e intento mover mis piernas quitando con mis manos los restos que se encuentran sobre mi cuerpo.
          “Bien, ahora hay que intentar salir” me levanto lentamente, apoyándome en la pared, siento un mareo y un malestar en el estómago. El olor a humo y el gas me está debilitando…
         Pienso, que tal vez tenga suerte de estar vivo. Debo buscar a mis compañeros e intentar salir del lugar.
Siento desesperación al no poder ver. El humo y la falta de oxígeno me está matando y comienzo a gritar…”Hay alguien”, oigo voces a la distancia, lamentos y gritos…el temor se apodera de mi ser.
Mi cabeza da vueltas y comienzo a llorar, “tengo que resistir” y continúo caminando apoyado en cualquier objeto que encuentro en mi camino.
       En mi mente aparecen recuerdos de lo que viví, de mi familia y de mis amigos. Cómo me gustaría tenerlos a mi lado.
        Me siento en el suelo, sin fuerzas para continuar, agarro con fuerza el brazalete que me hizo mi pequeña hija.Aparecen recuerdos de cuando era tan solo una bebe y con sus pequeñas manos tomaba mi dedo y  jugaba con  él.
      Siento los ojos pesado y ya no puedo respirar, simplemente cierro los ojos y me dejo abrazar por la oscuridad.