domingo, 2 de febrero de 2014

Algo diferente.

Despertaste y sentiste el peso de tus sabanas sobre tu cuerpo, algo diferente ocurriría hoy, ese era tu presentimiento, a pesar de ello, no querías moverte de la comodidad de tu cama.
Escuchaste un ruido proveniente de la cocina, probablemente era tu madre, preparando el desayuno como lo hacia todos los días, en unos minutos más iba a aparecer en tu habitación gritando que te despertaras porque se te hacia tarde para la escuela.
Cerraste los ojos y dejaste que la suavidad de la cama te llevara nuevamente al mundo de los sueños.
Al pasar los segundos, recordaste que tu madre no iba a estar esta mañana, que ella se había ido de viaje por cuestiones de trabajo...estabas sola...pero...¿Quien es la persona que hace tanto ruido en la cocina?

Punto final.

No recordaré esos días que yo existía, esos días que para saber quien era, me miraba al espejo y me lo repetía.
No miraré al cielo como antes lo hacia, ya no tiene sentido, el cielo se ha puesto de un color gris.
Esos rostros que antes me conocían, no me reconocerán porque algo en mi se ha marchitado.
Me niego a este final, pero no lo podre evitar, resignare mis sentimientos, destruire cada trozo y luz que quede en mi.
Porque mi alma pesa demasiado y no se si podre continuar.