sábado, 29 de mayo de 2021

Luna

 A la luna le pedí ayuda.

Y me respondió con un recuerdo.
"No lo comprendo" le dije.
Y solo el silencio me acompaño en este insomnio.

¿Debería? ¿Puedo?
¿Soy capaz?
"Debería darte vergüenza"
Siento frío.

No soy la respuesta.
No eres lo que busco
Pero la intriga perdura
Y pierdo el tiempo.

Siempre pierdo el tiempo.

Dame valor, amada mía.
Luna que me acompaña.
No puedo ver, no lo puedo entender.
No tengo valor.
Y mis palabras se congelan en este invierno.

Soy cobarde y pienso demasiado.
Dame una señal de que debería hacer.
Solo una señal.
Y solo con eso sentiré calor.

Príncipe

 ...Y me encerré en las profundidades de mi alma esperando que seas mi príncipe azul que viniera a rescatarme.

Ansiaba que te convirtieras en mi salvador.
Pasaron las horas, los días y las semanas solo podía escuchar los latidos de mi corazón y la constante lucha interna en mi cabeza.
"¿ Hasta cuándo seguiré esperando?" "¿ Él vendrá a rescatarme?" entre todas esas dudas que se asomaban, los fantasmas de la oscuridad aparecieron y comenzaron abrazarme hasta dejarme sin aire.
Con desesperación empecé a llorar y pensé que no tenía sentido todo esto.
"He llegado hasta aquí por mi misma y de alguna forma debo salir".
Teniendo este pensamiento en mi mente las paredes del cuarto adquirieron forma, podía sentir que el aire ingresaba por mis pulmones y la oscuridad que tanto sumergía se veía opacada por la luz que comenzaba a ingresar a través de una puerta.
La puerta tenia una llave colocada por dentro.
Corrí hasta ella y la abrí sin dudar siendo recibida por una luz que impactó sobre mi dejando a la vista que todo este tiempo llevaba un vestido azul.
A veces una princesa debe ser su propio príncipe.