domingo, 18 de agosto de 2013

Hasta que la noche llegue su fin.



Inhala y Exhala…


Lentamente entra aire en tus pulmones y con rapidez se va, tus ojos están cerrados pero a pesar de ello sentís como si estuvieras viendo todo. La habitación esta oscura y prestas atención a los pasos que se avecinan a tu habitación, pero que tan solo son parte de tu imaginación.

Los minutos pasan, sabes que no falta mucho para que se den cuenta de lo que acabas de hacer pero no tienes miedo…no, al contrario estas feliz por ello sientes que tu sed de sangre esta al final satisfecha por esta ocasión.

Esa persona que nunca puede comprender tu dolor, ese sufrimiento que tienes que acallar, lo acaba de sentir, aunque más doloroso pero sin posibilidades de repetirlo, lo que es lamentable para ti.

La sangre circula por tus venas y el dolor comienza a llegar, sientes que quieres comenzar a llorar pero no hay vueltas atrás, te arrepientes internamente de haber nacido en un mundo tan cruel, donde solo las mujeres sufren aquello.

Acostada te das vuelta hacia él, sientes que su calor va desapareciendo lentamente y ríes internamente de lo placentero que fue, decides irte y te levantas de la cama intentando no hacer mucho ruido, tienes que ser cuidadosa.

Limpias tu arma con delicadeza y con cuidado intentas tocar lo menos posible y no dejar marcas de que estuviste ahí.

Recoges la copa en la que tomaste y la guardas en tu bolso, miras con detenimiento de que nada este mal y que no quede pruebas de lo que ocurrió, te diriges al baño y te das una ducha para eliminar los restos de sangre que quedaron en tu cuerpo.

El tiempo pasa hasta que terminaste con todo, tu vestido rojo pegado a tu cuerpo  sientes que te ajusta demasiado y deseas volver rápido a tu casa para sacártelo. El último detalle de tu disfraz es una peluca de nylon oscura como la noche.

Miras por última vez la habitación del hotel y le dedicas una sonrisa macabra a la escena que has creado, la sangre corriendo por la pared y las sabanas de la cama empapadas de la misma donde yace el cuerpo sin vida.

El fin de esta noche ha llegado, pero volverá en el próximo mes, cuando el sentimiento de venganza y dolor vuelva hacia ella, y tenga la necesidad de buscar otro víctima.




********************************************************************************


La mujer en cada mes sufre una cambio en su organismo, donde lo psicologico es un factor fundamental en ello.
Las mujeres nos sentimos diferentes, raras, deprimidas, y capaces algunas veces de hacer cosas que no lo pensamos en el resto del año.
"La acción hormonal influye en todas las funciones corporales y presenta en el organismo femenino una serie de grandes cambios durante el funcionamiento ovárico, las que se traducen en reacciones fisicas y psiquicas, es obvio que ello se traduzca en modificaciones conductuales que puedan en ultima instancia desembocar en hechos DELICTIVOS si estas alteraciones se suman a otros factores."
Este relato fue basado en el libro el tercer pecado mortal de Lawrence Sanders.
Informacion de http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/2/689/13.pdf 
 Gracias por leerlo!.


sábado, 22 de junio de 2013

El adiós

Alison y Taylor
Junto con nuestras familias,
Tenemos el gusto de invitaros a nuestro enlace que tendrá lugar
El próximo día 27 de Mayo a las 12,30 horas en la Iglesia de Santo Domingo
Estamos inmensamente felices 
y queremos celebrarlo con vosotros 
en el Hotel-Restaurante El Pazo (ctra. de Málaga, 19)


Rogamos confirmación


Todo comenzó con una invitación a una boda…

Aunque el tiempo haya pasado y las personas cambiaron,  yo no soy el  mismo de antes. Pero igual te sigo recordando.
Algunas veces me pregunto ¿Será que fuimos muy jóvenes para poder entender este amor?.
Empezó en una amistad perfecta entre tú y yo, tu bella sonrisa me alegraba todas las mañanas cuando íbamos al colegio, Aunque no estuviéramos en el mismo curso yo siempre te buscaba por todos los rincones y en cada momento  libre para conversar.
Mi corazón latía más fuerte cada vez que te veía y el tiempo que pasábamos juntos era cada vez mayor. En una mañana de otoño cálida, aunque un poco gris decidí declararme…
Te miré a los ojos fijamente  y noté que estabas sorprendida, no sabías que responder, te sonrojaste al reaccionar y al escuchar  mis palabras…me correspondiste…
.--.-.-.-.-.
Nueve años, hace nueve años ocurrió esto,  durante estos años, me pregunté qué sería de ti…si te acordabas de mí, o si…me seguías amando…como yo lo hacía…
Pero mi mente es cruel, es masoquista, me repito internamente que debo olvidarte, que en el momento que decidí dejarte ir, ya no me pertenecías que ya no existiría un “Tu y Yo”…tan solo un recuerdo de algo que ocurrió.
En el momento que decidí que termináramos, me dije a mi mismo…”Es lo mejor para los dos”, mi cerebro me decía que ya no eras importante y que nunca existió un amor.
Me equivoqué…tal vez por esa razón estoy en esta situación tan penosa, en un bar completamente ebrio y leyendo la invitación de tu boda una y otra vez…
Cuando la relación culminó, decidí que era mejor alejarme de ti, tal vez de esa forma no sufrirías tanto y encontrarías alguien que te amara.
Al comienzo fue fácil, comencé a salir con otras chicas, a divertirme y a disfrutar de mi juventud, pero en un día de verano por accidente choqué con alguien…eras tú.
Como  explicar la sensación que apareció en mí ser, eras un ángel para mis ojos, lo más bello que había visto en mi vida, al darte cuenta que era yo, desviaste tu mirada y simplemente continuaste tu camino…
Comprendí que no me querías volver a ver…
Fue el último año en la secundaria en la que por  casualidad terminamos en el mismo curso. Debo admitir que me dio mucha felicidad aunque tu rostro no reflejó el mismo sentimiento al enterarte por tus amigas.
Me senté detrás de ti, tu incomodidad era notable, aunque lo disfrutaba tenía el gran anhelo de hablarte. Durante las clases no prestaba atención y mi mirada estaba fija en tus movimientos y en tu voz cuando respondías a los profesores. Me resultaba muy difícil concentrarme y a menudo me llamaban la atención.
Un día llegué temprano al colegio. No había nadie en el curso…te vi, estabas sentada en tu pupitre leyendo un libro, estabas muy concentrada y no me prestaste atención,  Mis labios se abrieron abruptamente y sin querer dije tu nombre casi gritando.
Me miraste sorprendida por mi presencia, y con rapidez juntaste tus cosas y te quisiste ir…
-Alison…-
-¡No! ¡No!,  ¡déjame en paz!, ¡Tú hiciste que ocurriera esto! ¡Por favor, detente ya!...tus miradas me lastiman…deja de hacerme daño…
No pude detenerte simplemente saliste corriendo de la sala y yo  no reaccioné, me  quedé inmóvil, sin saber qué hacer.
¿Por qué estaba ocurriendo esto? ¿Por qué simplemente no te olvidaba y te dejaba en paz? ¿Será que nunca te olvidé?...
Al otro día no apareciste, ni al otro, ni al siguiente…comencé a preocuparme ya que tu inasistencia era poco común…
 Tu ausencia era muy obvia, no querías verme, me evitabas y por lo tanto te cambiaste de colegio, ya no te vería mas, no te  pude decir por segunda vez  “Adiós”.

Pasaron dos años, monótonos  y sin importancia, tenía la esperanza de volver a encontrarte, pero existían pocas posibilidades porque no querías darme otra oportunidad.
Conocí a otra chica, aunque era muy opuesta a ti, tenía una sonrisa parecida a la tuya, pero al darme cuenta que estaba con ella solamente por su parecido a ti, terminamos la relación.
Era un 14 de marzo cuando apareciste por mi puerta, ya no eras la niña de antes, te habías convertido en una hermosa  mujer.  Quedé  perplejo por tu presencia, no sabía qué decir, me contaste de tu vida, Pero yo lo único que retuve fueron las  palabras…”Seamos amigos”.
¿Cómo puedo ser tu amigo? A pesar de que hayan pasado 3 años, te sigo amando con la misma intensidad…sería tan difícil verte pero no tenerte.
Tu amistad me conformaba me, hacia feliz, aunque al pasar el tiempo noté que había un hombre intentando conquistarte, su presencia te ponía nerviosa  y tu sonrisa era más alegre que nunca cuando lo veías.
Nunca pude preguntarte… ¿Qué era él para ti?...hasta que llegó este día  en el que simplemente tocaste mi puerta y me diste un sobre blanco con una cinta dorada…me dijiste. Me casaré”.
Mi mundo se derrumbó y la única salida que encontré fue ir a un bar  y embriagarme hasta morir,  pero ya era muy tarde y todos los bares estaban cerrados. Entonces decidí que era mejor irme a mi casa. Caminando en la ciudad comenzó a escucharse una canción…

Me da vergüenza y no sé si decírtelo
si se me nota no levanto la mirada
y me derrito si te tengo cara a cara
si te encuentro a solas
vuelvo a creer en dios.
Es que me mata tu ausencia
y haberte querido tanto
porque el recuerdo no es real
no acepto más pasarla mal
estemos juntos otra vez.
El tiempo arrasa secuestrando mi pudor
cobro confianza y te dirijo unas palabras
caigo al abismo que el presente nos depara
y febril en la caída pregunto ¿que nos pasó?


Sentí pequeñas gotas cayendo del cielo, y comenzó a llover con fuerza…di un último trago a mi bebida y deje que la lluvia me arrastrara al olvido.  




sábado, 18 de mayo de 2013

I miss you, perdóname...


Sentada debajo de la lluvia
pensando que será de ti…
“¿Me extrañas?” Me pregunto cada día.

Sé que paso mucho tiempo
y mi corazón sigue latiendo tu nombre
perdóname si no supe qué hacer
era muy pequeña para saber

Cada canción me recuerda a ti
¿te acuerdas del beso?
yo todavía no lo olvido
¿qué será de ti?
perdóname, era tan sola una niña.

No sabía qué decisión tomar…
¡No me dejes de amar, por favor!
se que me equivoque…
¡Pero yo te quiero!

“Lo siento” “Lo siento”
te lastime y no era mi intención…
compréndelo era tan pequeña
no lo entendía.


Me arrepiento y te pido que me perdones
no soy nada sin ti…
“Perdón “  “Perdón”
soy tan solo una niña…